La triatleta sevillana ultima la recuperación de la lesión que la alejó de la competición. Un año casi en blanco que le ha servido para reflexionar y darse cuenta que el deporte "es mi estilo de vida". Una optimista y sonriente María Pujol, nos abre las puertas de su experiencia competitiva.
Pregunta: En primer lugar, ¿cómo se inició en el triatlón?
Respuesta: En la facultad, mi primer entrenador me
retó a que no era capaz de hacer un triatlón.
El triatlón es un mundo un tanto hermético y poco seguido
por los medios, patrocinadores… ¿no?
Por fortuna, actualmente, la cosa está cambiando. Se ha
popularizado mucho y con ello las marcas y patrocinadores se interesan por este
mundo.
Y si le añadimos el adjetivo femenino… ¿qué plato nos sale?
Pues también está creciendo mucho la participación de la
mujer (sonríe). La verdad es que es un deporte que requiere tiempo y esfuerzo, pero
nosotras estamos igual de capacitada, incluso nuestra
característica de trabajadoras nos beneficia.
 |
| Pujol durante una prueba. Foto: MP |
¿Cómo lleva su actual lesión?
Actualmente casi ya es pasado. En el centro que me están
tratando, Ismec, ya me han dado el alta clínica. Ahora estoy readaptando mi cuerpo a
la normalidad para la vuelta a la competición. Estoy trabajando duro
dos o tres días en semana en QDIEZ, un centro de prevención de lesiones y mejora
de la condición física. Llevará un tiempo volver a la normalidad pero han sido 15
meses.
Hay una entrada en su blog donde dice “una adversidad para
convertirla en oportunidad”. ¿Puede ser su filosofía deportiva?
En parte sí. Soy una mujer luchadora, como se diría “ con un
par de ovarios bien puestos” (ríe). Me educaron a que la vida se ve del color que tú la quieras ver, no todo es blanco ni negro, existen una amplia gama de colores.
Y siempre con una sonrisa en la cara (sonríe). La actitud lo es todo en la vida. Para recoger hay que sembrar mucho.